11 d’abr. 2010

Ventana. Sábana.

Tantas veces me equivoco
que me caigo por tus esquinas,
por tus bordes suaves de piel
y sudor,
que me alumbra tu mirada y en tu pecho
nos encontramos,
cual dos enamorados en el Zurich,
cual dos luceros en una constelación,
que me asombro de lo frágil
y lo bello de la vida,
que a tu lado no me asusta,
que me indica que estoy viva
y que te quiero.

Y tantas veces acertamos
que la lucha se termina,
empiezo una caricia que me duerme,
que me mata,
y al final me lees un verso de Gohete
y mi rostro mira al cielo
dormida, o casi,
mi pelo sobre tu pecho,
en código morse
late mi nombre tu corazón.

3 comentaris:

Sergi ha dit...

Doncs tot això va molt bé, no? Sembla que molts fantasmes han marxat i ara gaudeixes de la vida. Què més es pot demanar?

myself ha dit...

M'encantaria veure totes aquestes poesies publicades en un llibre ;)
Preciós!!

òscar ha dit...

Les lletres també poden ser el mirall de l'ànima.